Sahiye Cruz Villegas: arte, resistencia y vida hasta el final
- La Rata

- 16 dic 2025
- 2 Min. de lectura
La artista visual potosina Sahiye Berenice Cruz Villegas falleció a los 37 años, dejando un legado socialmente comprometido y de resistencia.

Por: Jazmín Ramírez García
San Luis Potosí perdió a una de sus voces artísticas más críticas y sensibles. Sahiye Berenice Cruz Villegas, creadora visual nacida el 15 de octubre de 1988, murió la mañana del viernes 12 de diciembre de 2025, luego de enfrentar complicaciones derivadas de una enfermedad que marcó los últimos años de su vida.
Su partida ocurre en un momento simbólico: recientemente había sido seleccionada para recibir el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) 2025, reconocimiento que confirmaba la vigencia y fuerza de una trayectoria marcada por la denuncia, la exploración del cuerpo y el uso del arte como herramienta de reflexión social.
Formada como maestra en Diseño Fotográfico por la Universidad Iberoamericana de León y doctorante en Investigación de Procesos Sociales en la Ibero Torreón, Sahiye desarrolló una obra que trascendió el ámbito local.
Sus proyectos fueron exhibidos en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Ciudad de México, Madrid, Roma, Tokio, así como en Ecuador y Argentina, llevando consigo una mirada crítica sobre el poder, la violencia y las desigualdades.
Entre sus trabajos más representativos se encuentran Quimeras en manufactura, una serie de bodegones construidos a partir de relatos de personas trabajadoras de sectores populares; Nacida sin falo, donde recurrió al autorretrato encarnando figuras masculinas de poder; y Cuerpos que importan, proyecto centrado en visibilizar la violencia contra las mujeres en San Luis Potosí, integrado a la exposición Cuerpos en resistencia.
También destacó Quema de Judas, serie fotográfica sobre la quema de piñatas con el rostro simbólico de agresores denunciados; así como Ediciones Violencia, un conjunto de monografías educativas que abordan casos de violencia y feminicidio en la entidad, realizado gracias al PECDA 2023.
Uno de sus proyectos más potentes y personales fue El Silencio No Existe, una obra viva y en proceso: la fachada de su propia casa convertida en galería urbana, dedicada a niñas y mujeres víctimas de violencia.
Este espacio fue creado en 2020 junto a su madre, María, y su hermana Cristina, y posteriormente documentado en la pieza videográfica 4080, que recoge las narrativas sociales alrededor del proyecto.
Más allá de su producción artística, Sahiye también será recordada por su lucha frontal contra la insuficiencia renal crónica, enfrentada dentro de un sistema de salud desigual. En ese camino, logró visibilizar su situación de una manera tan creativa como radical: caracterizándose como figuras públicas para llamar su atención en redes sociales.
Así consiguió que Guillermo del Toro le donara un mes de hemodiálisis y que Saúl “Canelo” Álvarez cubriera su trasplante de riñón, órgano que le fue donado por su única hermana.
Quienes la conocieron destacan también su generosidad, empatía y capacidad de acompañar a otros desde la acción concreta.








Comentarios