Noche buena: amor y paz
- La Rata

- 24 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Noche de paz, noche de amor
Todo duerme alrededor
Entre los astros que esparcen su luz
Bella, anunciando al niño Jesús…
Por: Joce Benites.
La mayoría de la población está lista para celebrar la Nochebuena y la Navidad, si bien para millones esta fecha representan el nacimiento de Jesús, para muchos otros el momento se ha convertido en una oportunidad de reflexión, paz interior, tal como lo dice la melodía de noche de paz, porque desde Jóvenes y adultos, creyentes y no creyentes, acuerdan que el 24 de diciembre tiene una energía especial: un recordatorio de lo que verdaderamente importa.
Y en un mundo tan acelerado y hasta caótico como en el que vivimos esta fecha logra detener un poco el tiempo y unir a familias, amigos y parejas, todos con una misma intención: el Amor y la Paz.
Sin duda, en sociedades marcadas por el estrés cotidiano, la Nochebuena actúa como una pausa emocional. situación que abona al mejoramiento social, ya que se aprovecha la ocasión para reconocer por ejemplo la labor que las personas realizan en el ámbito laboral, familiar, escolar, en fin…todos estos actos regresan al origen y la esencia de la fecha, pues observamos familias y amigos unidos. Incluso en lugares y naciones donde la Navidad no forma parte de la tradición religiosa dominante, la influencia cultural global ha convertido la Nochebuena en un momento de convivencia y gestos de generosidad.
Lamentablemente existen grupos sociales que se cuelgan de la fecha solo para incrementar su imagen y cometer anomalías el resto del año.
Quizá para aquellos que adolecen de situaciones complejas, solo les bastaría una palabra de aliento y un abrazo sincero para disfrutar en plenitud la celebración, ya que en una sociedad complicada con desafíos sociales, económicos y ambientales, la Nochebuena actúa como un simple llamado o recordatorio a todo lo que se requiere para vivir y transitar en sociedades saludables; pues la esperanza de la que tanto se habla en estas fechas sigue siendo un motor de gran peso y nos indica que aún existe espacio para la solidaridad, el reencuentro y la epatía.








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