Entre lo clásico y lo moderno: el auge de las bandas sinfónicas
- La Rata

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28 y 29 de marzo, XXIII Encuentro Nacional de Bandas sinfónicas

Por: Joce Benites
"Una banda no se enorgullece porque toca bien; toca bien porque se enorgullece".
Las bandas sinfónicas, a diferencia de una orquesta, no incluyen violines; sin embargo, pueden incorporar instrumentos como piano, arpa o contrabajo, lo que enriquece su sonido y le da una personalidad única.
Lo mejor es su versatilidad: interpretan desde música clásica hasta bandas sonoras y temas contemporáneos, explorando una amplia gama de estilos. Sin duda, son una verdadera explosión de talento que no te puedes perder.
Sí pretendes turistear estas vacaciones de semana santa, te cuento que el municipio de Charcas será el foco de la música este 28 y 29 de marzo, con la realización del XXIII Encuentro Nacional de Bandas sinfónicas, un evento que congregará a 10 agrupaciones de distintas regiones del país.
Este evento contempla una serie de actividades con la intención de fortalecer la convivencia y la atracción turística en la zona.
El sábado 28 de marzo a las 9 de la noche, se llevará a cabo una tradicional callejoneada que recorrerá las principales calles del municipio.
Para el domingo 29 de marzo, el programa continuará con un desfile de bandas, en el que las agrupaciones recorrerán la localidad, ofreciendo al público una experiencia musical al aire libre con bastoneras, con lo cual se prevé una derrama económica aproximada de 15 millones de pesos.
Para que conozcas más sobre este lugar, te detallo que Charcas es el municipio más antiguo de San Luis Potosí, el cual se encuentra asentado a 130 kilómetros de la capital potosina. Este histórico municipio pertenece a una de las zonas más áridas de la entidad, que es el Altiplano potosino.
Fue en el año 1572 cuando se funda este municipio, aunque se tiene registro de que fue habitado un par de años antes, es decir veinte años antes de la consolidación de la capital, que fue hasta el año 1592.
Sus primeros pobladores fueron españoles quienes se dedicaban a la explotación de grandes yacimientos de minerales que ahí se encuentran.
Anímate y conoce este lugar, cuenta con dos plazoletas realmente confortables donde puedes despejarte tranquilamente en una de sus bancas, disfrutar de la naturaleza y el aíre fresco y puro, alejado del bullicio de la ciudad y paladear además uno de los múltiples antojitos que se ofertan: un elote o unas papas doradas, o a a la francesa muy al estilo charqueño, unas fresas con crema y chantillí, unos churros granja de Rioverde o simplemente un pan dulce pueblerino, aunque si visitas el pueblo de día podrás probar la comida en el mercado “Centenario” como las gorditas de queso, en fin.
No viajes tan lejos, ni gastes demasiado, ¡Conoce tu propio estado!







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