Entre goles y espectáculo: el niño y el pato que distraen a México
- La Rata

- hace 1 día
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Por: Joce Benites
La atención y los reflectores están puestos este verano en la Copa Mundial de Futbol. En esta edición 2026, dos situaciones particularmente llamativas han captado la curiosidad pública: un menor de edad y un pato, convertidos en símbolos de la fiesta mundialista. Sin embargo, más allá de la simpatía o el espectáculo que generan, vale la pena cuestionar si detrás de su exposición pesan más las ganancias económicas que su propio bienestar, así como el de quienes les rodean.
Actualmente a la sociedad mexicana le agobian situaciones de violencia, inseguridad, pobreza y abandono de quejas y denuncias que lastiman a la nación entera y ahora todo se olvida y abandona por la fiebre mundialista. Para nada digo o señalo que no se festejen los triunfos de la selección mexica, sin embargo, hay varios puntos que son motivo de análisis en torno a lo que sucede durante esta fiesta futbolera.
De inicio, vale la pena analizar cómo una federación es capaz de extenderse y llenar sus bolsillos con millones de pesos a partir de la imagen de un niño y un pato que, según la publicidad, representan a México. Esto obliga a cuestionarnos, aunque sea por un instante: ¿realmente se están respetando los derechos de ese menor y el bienestar de ese animal? ¿Son ellos y sus allegados quienes reciben un beneficio directo de todo lo que generan?
Y mientras el espectáculo acapara reflectores, también surgen otras preguntas inevitables: ¿Qué pasa con la violencia y la inseguridad que golpean al país? ¿Qué ocurre con las madres buscadoras y sus exigencias de justicia? ¿Los gobiernos federales y estatales están realmente atendiendo estas problemáticas o, simplemente, se hacen patos? Pero los reproches no tocan únicamente a los gobiernos si no a la misma sociedad que en ocasiones la solapa y hasta forma parte de ella.
Ahora que se ha vuelto común salir a festejar los triunfos de la selección mexicana a los espacios públicos, sería muy interesante también que se respetaran los monumentos públicos y sobre todo que demuestren educación higiénica levantando su basura y limpiando los espacios públicos que se utilizan para celebrar.
Es válido celebrar y portar artículos alusivos al país en esta fiesta futbolera, pero el orgullo por México también se demuestra con acciones que contribuyan a su bienestar.






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