“Vivir a chingadazos”: el manifiesto de Alicia Salguero contra el silencio y la quietud
- La Rata

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Por: Adriana González.
En un auditorio donde el silencio se llenó de una fuerza contenida, la autora Alicia Salguero Gómez presentó su obra más personal y necesaria: “Lo que quiero es vivir: cuando seguir vivo no es heroico, sino una elección diaria”. La presentación realizada en el marco de la Feria Nacional del Libro no fue un protocolo editorial más; fue un manifiesto sobre la dignidad, la discapacidad y la voluntad inquebrantable de reclamar un lugar en el mundo.
Salguero Gómez, con una voz que oscila entre la vulnerabilidad y la firmeza, desmenuzó un libro que se aleja de los clichés de superación personal para instalarse en la realidad cruda de quien decide, cada mañana, que la vida vale la pena a pesar de las barreras.
Uno de los pilares más potentes del libro es el compromiso de Alicia por convertirse en un megáfono social. La autora subrayó que su escritura nace de la urgencia de ser una voz para los que no tienen voz. En un sistema que a menudo ignora, infantiliza o margina a las personas con discapacidad, Salguero Gómez utiliza su pluma para romper el cerco del silencio.
“Este libro no es solo mío; es de todos aquellos que navegan por ciudades inaccesibles y sistemas indiferentes. Es para quienes han sido silenciados por el prejuicio y necesitan recordar que su historia cuenta”, compartió la autora durante el evento.
Lejos de los eufemismos, Alicia Salguero abordó con franqueza cómo afrontar una discapacidad en el México actual. Para ella, no se trata de una lucha mística, sino de una labor cotidiana de resistencia que ella define con una expresión muy mexicana: “echar chingadazos”.
Esta filosofía, describe la discapacidad no como una tragedia que se padece, sino como una circunstancia ante la cual se responde con acción, coraje y, a veces, con una rabia constructiva. El libro propone que la verdadera resiliencia no es la ausencia de miedo o cansancio, sino la decisión de seguir adelante cuando el cuerpo o el entorno dicen: no.
Un momento de profunda emotividad en la presentación fue cuando Alicia habló sobre el papel del entorno afectivo. En su narrativa, la familia se vuelve su mar. Esta metáfora ilustra cómo sus seres queridos no son un apoyo logístico, sino la inmensidad que la sostiene.
“Cuando mis propias fuerzas se agotan y siento que no puedo seguir, mi familia es ese impulso que me empuja, ese oleaje que me recuerda que no estoy sola en medio del océano”, explicó. El libro detalla cómo los vínculos se convierten en el motor que permite seguir eligiendo la vida, incluso en los días donde el heroísmo parece una carga muy pesada.
La presentación de “Lo que quiero es vivir” deja una marca profunda en esta edición de la Feria Nacional del Libro, recordándonos que la literatura es, ante todo, un puente para entender la otredad y fortalecer nuestra propia humanidad.








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