Mala espina: Xavier Velasco comparte la historia personal detrás de su novela en la FNLUASLP
- La Rata

- hace 5 días
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Por: Adriana González.
En una de las sesiones más personales de la Feria Nacional del Libro, el escritor mexicano Xavier Velasco presentó su novela, Mala espina. Durante el evento, realizado en el Centro Cultural Universitario, el autor compartió los vínculos directos entre su biografía y su obra, revelando cómo el encarcelamiento de su padre durante su adolescencia definió su vocación literaria.
Velasco relató que el 14 de marzo es una fecha que marcó su vida de forma definitiva. Al recordar ese periodo, describió lo difícil que fue enfrentar el entorno carcelario siendo joven. Mediante una obra que compartía con su padre, Papillon, su padre le comentó: “Ya soy duro, hijo” adoptando el término que los presos de dicha obra usaban para sí mismos.
El autor comentó como durante 14 meses su dinámica familiar se vio afectada ante dicho suceso; pero que esto también le otorgó una perspectiva distinta sobre la adversidad. Mencionó que, a pesar del dolor de ver a su madre llorar cada noche y de enfrentar el rechazo de algunos familiares, hubo momentos de resiliencia, como las bromas compartidas con su padre durante una Navidad.
Ante la interrogante de “¿por qué me pasa esto a mí?”, Velasco confesó que encontró la respuesta en su deseo de escribir: “llegas a pensar que te pasa todo esto porque quieres ser escritor”, como motivo de inspiración. Asimismo, aclaró que la razón por la que no había abordado este tema anteriormente no era por la falta de ideas o la falta de obsesión, sino, quizá, el respeto hacia su padre, pues no quería que él leyera su visón cruda sobre la cárcel.
Mala espina se inserta en el género de la novela negra para explorar la muerte de Iván Mauricio, un hombre con una herencia mal gastada, un supuesto suicidio desde un séptimo piso activa una trama de sospechas.
Dunia Montoro, exesposa del fallecido, se ve obligada a investigar el caso mientras ella misma es señalada como sospechosa. Dunia debe interactuar con un entorno obscuro, pues, se presentan desde traficantes, gente de poder; hasta médicos forenses retorcidos. Velasco utiliza la Ciudad de México como un escenario donde la ambición y la supervivencia de cruzan.
La novela refleja esa sensación de aislamiento que el autor experimentó en su juventud: la desconfianza hacia los vivos y la necesidad de buscar respuestas en el pasado. Al final, la obra se presenta no como un relato de suspenso, sino como el testimonio de un autor que aprendió a observar la entraña siniestra de la realidad para convertirla en narrativa.








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