No hay que escribir a solas: La alianza entre mujeres que saca las letras de "debajo del colchón"
- La Rata

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Por: Mariana Castillo.
“Entre mujeres nos apoyamos”, la 50 edición de la Feria del Libro de San Luis Potosí fue testigo del resultado de una lucha contra la carencia de espacios institucionales. Fue la unión entre mujeres para rescatar la memoria histórica y el talento oculto en la presentación del proyecto Escritoras Mexicanas, el cual dio a conocer su cuarta antología.
En el Centro Cultural Universitario Bicentenario, se dio un encuentro que trascendió lo literario para convertirse en un manifiesto de apoyo mutuo. El martes 17 de marzo a las 5:00 p.m., Laura Rojas, Miriam F. Perales, Lorena Rojas y Elva Téllez presentaron la 4ta Antología de Escritoras Mexicanas. Más que un libro, este ha sido un proyecto que ha sacado del aislamiento a muchas autoras potosinas y nacionales, creando un espacio propio donde antes solo había silencio.
Durante el evento, las cuatro presentadoras compartieron el listado de todas las participantes, así como el contexto del proyecto. Miriam F. Perales nos habló sobre la lucha por el espacio literario en un estado donde, por décadas, las directrices las marcaban "los maestros" de antaño, las instituciones y la academia; pero ahora, entre nosotras, hay que levantar la voz y empezar a marcar nuestras propias pautas:
"No estamos esperando que las instituciones sean las que nos validen; nosotras marcamos la agenda. Estamos invitando a generaciones de escritoras a no ser codependientes de un premio o de una institución, sino de nosotras mismas; a tener alianzas, apoyo y redes para los nuevos retos".
Porque esta cuarta edición no es un esfuerzo aislado; no es solo un intento de cambiar lo que ya estaba establecido. Este proyecto carga con la suma de más de cien voces que han encontrado en este colectivo un lugar para existir. Es una respuesta directa a la falta de apoyos, a la necesidad de empoderamiento femenino en las letras que lucha contra esa mirada institucionalizada que viene a repetirnos: “lo que haces tú no es legítimo, no es bueno, no es reconocido”.
Con este marco de realidad, Elva Téllez expandió el panorama al relatar su experiencia como escritora de la Huasteca. Contó su encuentro con un conocido en la calle quien terminó por preguntarle si se había creado "buena poesía" allá, a lo que ella respondió cuestionando por qué no habría de haber sido creada. Una vez más, hay textos que no son reconocidos y es por esto que la escritura en la periferia se volvió un acto de supervivencia visual.
"Para nosotras, las antologías no son solamente libros; son resistencia y son caminos recorridos. Para que algunas autoras de la Huasteca puedan estar aquí, ha significado viajar en motocicleta a altas horas de la noche para encontrar a una escritora en su casa, ayudarle a subir su convocatoria y transcribir sus textos en zonas donde no hay internet", narró.
Gracias a esa labor casi de "voluntariado ético", voces en lengua náhuatl y jóvenes de comunidades alejadas como Tampacán o Axtla de Terrazas hoy tienen un nombre en el registro histórico. "Ir juntas ha significado evitar espacios que se suponen libres, pero que implican retos enormes por el simple hecho de ser mujer y venir de fuera", añadió.
La lucha que ha representado este proyecto deja una sensación de realización al escuchar la gratitud de las escritoras participantes. Cecilia resumió en una frase el impacto real en la vida de una mujer: "Gracias por buscarnos, por sacarnos de nuestro hoyo y darnos esta visibilidad que tanto nos hacía falta".
Por su parte, Lorena Rojas animó a compartir el proyecto y hablarlo con más mujeres escritoras o conocidas que quieran apoyar, aunque sea solo leyendo las ediciones. Comentó su intención de seguir expandiéndose, con la promesa de que ninguna mujer se sienta fuera de este mapa literario.
Esperamos que el lector no vea esto solo como la crónica de una presentación; esto es un llamado a la acción. Es fundamental que entre las mismas mujeres nos demos visibilidad y abramos puertas donde las instituciones nos han ignorado o invalidado. Hoy más que nunca, es vital generar estos espacios de escritura compartida, donde el éxito de una es el peldaño de la otra.
Es hora de que las mujeres potosinas y mexicanas dejen de escribir en la sombra. Necesitamos seguir apoyándonos para sacar todos esos textos de "debajo del colchón", esos poemas y relatos que el miedo o la falta de oportunidades mantuvieron ocultos. Porque, como quedó demostrado en esta Feria del Libro, entre mujeres nos ayudamos y cuando una mujer le da la mano a otra para publicar, no solo nace un libro: nace un legado de letras.








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