Koatl, el defensor: El superhéroe potosino que luchó contra el olvido
- La Rata

- hace 16 horas
- 3 Min. de lectura

Por: Mariana Castillo.
A veces, no sabemos valorar todas las riquezas que ofrece nuestro país y con frecuencia se tiende a preferir contenido extranjero antes que el local, generando que las producciones locales se enfrenten a una comparación directa con los estándares de industrias internacionales. Es el caso del artista e ilustrador potosino Yair Artz, creador de Koatl, el defensor. El desarrollo de este superhéroe, al que denominó como el "primer y único superhéroe potosino", implicó un trabajo de resistencia ante un público que cuestiona la relevancia de lo propio frente a los modelos extranjeros.
El artista reconoció que es un privilegio trabajar con nuestra cultura y mostró cómo la base de su trabajo era una investigación que buscaba homologar las diversas mitologías prehispánicas —mexica, tolteca y maya— para presentarlas de manera accesible al lector.
Explicó que este sustento histórico era fundamental para que la historia tuviera coherencia y no se desviara demasiado del contenido, incluso contando con la asesoría de colegas historiadores para asegurarse de que fuera fidedigno.
"Es una gozada tener el privilegio de trabajar con nuestra cultura... creo que no he abarcado ni el uno por ciento de realmente toda la cultura con la que podemos trabajar”, expresó.
A lo largo de su trayectoria, Yair Artz vivió diversos obstáculos, desde la carga económica que representaba ser un autor independiente hasta el escepticismo cultural, además comentó que existía una crítica que se daba incluso antes de que las personas conocieran bien el producto, basada en la idea de que un superhéroe mexicano o con temática prehispánica carecía de sentido o interés en comparación con industrias como la estadounidense:
"Desde gente que decía: '¿Para qué haces un superhéroe prehispánico? ¡Qué flojera! Eso, ¿qué? Porque un superhéroe mexicano no tiene sentido". Relató, agregando que no se dejaba llevar por estos comentarios, ya que eso lo llevaría a no hacer ninguna creación.
Durante la entrevista mencionó que estas preferencias, por lo externo, también se manifestaban en la percepción del trabajo técnico, por ejemplo, en su videojuego, comentando que el público solía estar acostumbrado a los videojuegos de empresas multimillonarias, lo que dificultaba dimensionar el esfuerzo de un equipo independiente. El videojuego de Koatl fue desarrollado por solo cinco personas durante un periodo de cuatro años de trabajo continuo, un contraste fuerte en comparación con los cientos de empleados que operan en estudios internacionales.
Aun con estos prejuicios, la falta de apoyo de una editorial grande y el depender totalmente del autofinanciamiento, el proyecto logró evolucionar de revistas sencillas a una serie de libros, mercancía oficial y la obtención del premio PECDA el año pasado en la categoría de narrativa gráfica para creador con trayectoria. El autor optó por centrarse en el rumbo de su proyecto sin detenerse ante las críticas externas que, según observó, a menudo frustraban otros productos locales por la falta de apoyo inicial.
La industria independiente en México vive en una "lucha contra muchos aspectos", incluyendo lo económico y el prejuicio cultural. Yair Artz continuó proyectando el crecimiento de su franquicia hacia formatos como la animación o el cine, bajo la premisa de que el talento local puede generar contenidos de impacto siempre que se logre superar las barreras de la desvalorización de lo propio.
Actualmente, su trabajo y el seguimiento de este proyecto se puede encontrar en redes sociales bajo el nombre de @yair_artz.







Comentarios