Horizontes de ciencia: la mirada femenina que transforma el conocimiento
- La Rata

- hace 1 día
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Por: Sofía Mayela
Históricamente, la participación de las mujeres en la ciencia ha sido relegada.
Las causas, de diversa índole, abarcan desde el limitado acceso a la educación formal hasta el despojo de sus aportaciones y, en el peor de los casos, llegando a ser excluidas de los registros oficiales.
Si bien, con el transcurso de los años se han presentado avances, como la revaloración de figuras que fueron invisibilizadas o una mayor apertura en las universidades, el rezago histórico permanece vigente.
De acuerdo con información establecida por la UNESCO en el reporte Status and Trends of Women in Science. New Insights and Sectoral Perspectives del 2025, a pesar de que, a nivel mundial, el 46% de quienes continúan con estudios universitarios corresponde a ellas, en contraste al 40% de los hombres, sólo el 35% de las matriculadas en Ciencias son mujeres.
Estas cifras se agravan si se considera que apenas representan a una de cada tres personas dedicadas a la investigación científica, lo que limita la diversidad de perspectivas.
Por ello, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es fundamental resaltar aquellas voces que se han formado y contribuido en estas áreas.
Una de estas experiencias, es brindada por la doctora Alma Gabriela Palestino Escobedo, quien desde muy joven desarrolló una mirada curiosa, con la cual exploraba todo a su alrededor.
La vegetación, los insectos, los colores, las texturas y los sonidos la acompañaron durante sus primeros años de formación en Tamasopo, en el corazón de la Huasteca Potosina.
En este escenario, la naturaleza y la curiosidad se entrelazaron como la base sobre la que establecería su vida.
"Yo siempre pensé que me gustaría un ambiente de trabajo donde tuviera la posibilidad de proponer, construir y desarrollar cosas a través del conocimiento".
Su formación académica incluye la licenciatura y la maestría en Ingeniería Química por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Posteriormente, en el 2008 obtuvo el doctorado en Ingeniería Biomolecular en la Universidad de Montpellier, Francia.
Aunque también adquirió experiencia en el ámbito industrial, fue en la academia donde encontró su vocación, así como mejores oportunidades de crecimiento.
En particular, la doctora destaca que, en su momento, enfrentó limitaciones en la industria que involucraban la invasión a su privacidad, así como la falta de capacitaciones laborales, las cuales acrecentaban la brecha de generó.
"Cuando solicité trabajo en la industria como me veían muy joven, siempre me preguntaban si tenía novio y […] me preguntan ¿Cuáles son tus expectativas? Yo no me daba cuenta en ese tiempo que era una invasión a mi vida personal, no me tenían que preguntar eso".
Simultáneamente a su evolución profesional, asumía responsabilidades maternales, aun cuando los cuestionamientos y la incertidumbre persistían.
"A veces es difícil porque no encuentras la brújula para decidir si realmente vale la pena, ¿no? realmente tanto esfuerzo, tanto sacrificio de tiempo, sacrificio con la familia".
En especial, si se toma en cuenta que socialmente las mujeres cargan con la exigencia de perfección en sus actos, mientras se mantienen bajo el escrutinio ante cualquier error. Al contrario de los hombres, quienes gozan de una mayor tolerancia.
"Las mismas cosas que logran a veces nuestros compañeros varones, a las mujeres nos cuestan un poquito más […] porque no se te da tan fácil. Y no te permiten equivocarte tantas veces, o sea, te equivocas una vez y ya te etiquetan […] y eso no pasa con nuestros compañeros varones".
Pese a los obstáculos, la presencia de mujeres inspiradoras fue importante para la conformación de espacios de contención y aprendizajes, donde el amor y el apoyo configuraron sus vínculos de cuidado.
"Creo que los ejemplos más importantes los he tenido en mi entorno, con mi mamá, mi suegra, mi familia, la red de apoyo que tuve para que yo pudiera ejercer profesionalmente, pero también maestras […] muy dedicadas que estuvieron impulsándonos para que lograr cosas que ellas en su momento no pudieron".
En la actualidad, como directiva de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP, busca impulsar a las jóvenes a su cargo, con el objetivo de que forjen y elijan un camino, sobre todo en un periodo en el que se han consolidado diversos horizontes y oportunidades.
"Una mujer no tiene por qué decidir entre una familia y un trabajo. No debería, deberían de estar todos los entornos que le permiten tener ese desarrollo. Ahora en mi papel de investigadora, y en mi papel de directiva, es ese impulso a las juventudes, de decir, si yo logré esto, tú puedes lograr más porque tienes las capacidades, porque ya hay estructuras de apoyo que pueden impulsar todo eso".
Hoy en día, al observar los retos y avances que han acompañado a tantas profesionistas en la Ciencia, así como en otras áreas del conocimiento, se vuelve imprescindible motivar su participación. Al mismo tiempo que se construyen y renuevan estructuras que les permitan resolver problemas desde una mirada diferente y enriquecedora.








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