El tiempo es efímero


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Por: Joce Benites


Ahora que inició la temporada de calor, que hay nuevo horario y que la naturaleza nos ofrece y pone a nuestra vista colores agradables y variados, se antoja disfrutar los atardeceres y sacar todo el juguillo a los días.


Iniciaron las primeras vacaciones del año y puede ser un buen momento para disfrutar de la familia y de nuestro propio hogar; A veces el ritmo acelerado de la rutina del día a día, nos impide apreciar todo lo que hay a nuestro alrededor.


No trato de crear y hablar de un mundo fantástico o utópico, pero a veces es necesario tomarse la vida con menos densidad y sacar resultados prominentes.


Es sabido por todos o la mayoría de la población que siempre habrá problemas que aquejan a nuestro entorno y por supuesto no podemos evadirlos o huir de ellos, pero ahora que tenemos la combinación de todo lo mencionado al inicio de este texto, ¿apoco no se te apetece hacer e intentar nuevas cosas en familia? Seguramente responderás de forma afirmativa.


Entonces lo único que necesitas es apreciar conscientemente lo que está a tu alcance. No es mi intención ponerme a filosofar, pero sí estamos en una época donde podemos aprovechar a la familia y además las condiciones naturales se prestan, es más fácil sentirnos bien y hacer sentir bien a los más cercanos a nosotros.


Fíjate los niños crecen rápido y sí no los aprovechas ya no los aprovecharas, el tiempo es efímero y ya no se recupera, así que, lo único que nos queda es explotar al máximo lo que ya poseemos.


Estamos en tiempos difíciles y si analizamos, encontraremos problemas sociales, económicos, de salud, etc., de ahí la importancia de hacer agradable nuestro entorno.


A muchos de nosotros nos dará algo de preocupación ver y formar parte de un mundo complicado y quizá buscamos la forma de sobresalir de nuestros propios problemas, pero a veces perdemos demasiado espacio en pensar las soluciones y lo único que perdemos es tiempo en lugar de actuar.


He leído que esta vida es sólo un viaje y sí es así, considero que cada individuo es el único que puede quitar o poner en él lo que le sea más agradable. Ahora bien, me dirán que hay cuestiones y personas que lo impiden y efectivamente, pero insisto, sí construimos cimientos fuertes en las nuevas generaciones será más difícil derrumbarlos.


Las vacaciones son el momento óptimo para aprovechar a la familia, sobre todo a los más pequeños que ahora están fuera de las aulas escolares ,hay que tener presente que sí forjamos valores en ellos de beneficio a la sociedad, quizá podamos revertir la descomposición social que hasta ahora nos caracteriza.

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