Que la nostalgia no omita la realidad de la violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes en nuestro territorio
- La Rata

- 6 may
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Mientras celebramos la niñez, miles de niñas y niños enfrentan violencia, desigualdades e injusticias en su vida cotidiana

Por: Nydia Morales, Educación y Ciudadanía A.C. (Educiac)
Después de la euforia adulta por revivir nuestras niñeces, reiteramos que “los recuerdos de una niñez feliz no deben, en absoluto, nublar la empatía frente las niñeces que, en este momento enfrentan situaciones de violencia con daños incuantificables”, ni hacia quienes acompañan sus procesos de justicia.
En San Luis Potosí, incluso autoridades estatales compartieron sus recuerdos de la niñez invitando a “imaginar en grande desde la infancia”. Pero esos sueños requieren, en principio, condiciones reales de seguridad y dignidad. Imaginar en grande implica garantizar derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA): acceso a educación de calidad que fomente el pensamiento crítico, así como servicios de salud, alimentación y vivienda de calidad. También implica algo más profundo; no solo condiciones materiales para el desarrollo integral, sino instituciones eficientes, accesibles, con perspectivas de niñeces, derechos humanos y víctimas, con respuesta rápida de prevención, atención y acceso a la justicia cuando se requiere.
Que la plenitud de recordar la niñez nos convoque a exigir entornos seguros, justicia y garantías de no repetición de las violencias para todas las niñas y niños. No es una demanda menor; es una urgencia que requiere atención y seguimiento constante.
Niñas enfrentan violencias desproporcionadas en razón de género
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) reportó este año que, en México, las niñas y mujeres adolescentes representan casi la mitad de la población infantil, 49.3% (INEGI, 2020 De ellas, muchas enfrentan violencias desproporcionadas y específicas por género.
Hay una realidad persistente. REDIM, señala que tan solo en 2024, de las víctimas de violencia sexual atendidas en hospitales, 9mil 849 fueron niñas y jóvenes menores a 17 años. De ellas 17mil 838 ingresaron por violencia familiar y 4 mil 694 mujeres de 1 a 17 años ingresaron por violencia física. De igual manera REDIM visibiliza un fenómeno alarmante, en 2025, 6 mil 922 niñas y mujeres adolescentes se reportaron como desaparecidas, de las cuales mil 93 seguían sin ser localizadas.
Y para 2024 los reportes sobre víctimas de trata de personas colocaron a 295 niñas y mujeres adolescentes como víctimas contabilizadas. Otra problemática grave es el aumento de suicidios, en 2024, REDIM coloca a 343 mujeres de 10 a 17 años quienes perdieron la vida por este motivo.
Los feminicidios, también afectan a las niñas, en lo que va de 2026, REDIM señala que en México cuatro feminicidios tuvieron como victimas a niñas entre 0 y 17 años.
Este contexto nacional que nos muestra REDIM, refuerza la evidencia de un componente de género en la violencia contra las niñeces. Y que la violencia contra niñas, niños y adolescencias (NNA) no es un hecho aislado, se cruza con violaciones a sus derechos humanos y una exposición de las niñeces a condiciones estructurales de precariedad desatendidas por el Estado.
Miles de niñeces mexicanas viven en condiciones de trabajo infantil, desnutrición, rezago social y marginación. Aunque la magnitud de la violencia estructural que atraviesan las NNA no se supedita a las cifras para su reconocimiento como problema, REDIM coloca números alarmantes desde 2024:
● 9.7 millones carece de acceso a la seguridad social.
● 6.2 millones presentan carencia por acceso a los servicios de salud.
● 3 millones presentaron carencia por acceso a la alimentación nutritiva y de calidad.
Estas problemáticas vinculadas a la ausencia de garantías en los DESCA de las niñeces, se vuelven parte del entramado que favorece, tolera y perpetúa las violencias contra sus cuerpos. Nombramos violencias porque una sola persona menor de edad puede enfrentar varias de estas condiciones de desigualdad limitando su sano y pleno desarrollo. A eso se suma que, muchos NNA además viven con alguna discapacidad (1.2 millones, 2020) no atendida y con sobre carga de trabajo para sus cuidadoras, quienes en su mayoría son mujeres. Millones de niñas de 5 años y más son víctimas del trabajo infantil (1.5 millones según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil, 2020).
El desarrollo pleno, informado, decidido y en autonomía por las NNA se pone en cuestionamiento cuando se identifica que, en 2020, 237.2 mil mujeres adolescentes, de entre 12 y 17 años, se unieron o viven con alguna pareja y cuando se mira a las adolescentes indígenas, la cifra es de 27.8 mil. En México 153 mil 485 adolescentes, son madres y también 14.6 mil adolescentes indígenas, todas entre los 12 y 17 años.
Para las personas adultas, la niñez no puede solo habitarse desde la nostalgia, nos convoca a mirar de frente las condiciones que hoy marcan la vida de este grupo poblacional y asumir la responsabilidad colectiva de transformarlas.
San Luis Potosí no es la excepción
El Diagnóstico Realidades de las niñeces en San Luis Potosí (2020-2025) del proyecto “Espacios seguros y libres de violencia para niñas y niños” realizado por las organizaciones civiles: Apoyare: creando comunidad A.C. y Shakti Atención Integral a Niñas, Niños y Adolescentes, realizó una aportación valiosa para reconocer la problemática en el estado.
En dicho diagnostico, registraron que, entre 2020 y 2025, ocurrieron más de 10 mil 211 denuncias donde las víctimas fueron niñas, niños y adolescentes (NNA). Se abrieron 9 mil 853 carpetas de investigación por delitos de: violencia familiar, abuso sexual, violación e incumplimiento de obligaciones familiares contra NNA. Y sin embargo solo el 3.5% de los casos, se judicializaron (es decir, llevarlos ante tribunales de justicia para su resolución). La impunidad también impacta contra las personas más pequeñas de nuestra sociedad.
La violencia sexual destaca como una de las expresiones más graves: tan solo en la Fiscalía de la Mujer, la Familia y Delitos Sexuales se documentaron 3 mil 24 carpetas de 2020 a 2025, lo que equivale a 604 casos anuales y, en promedio a dos casos diarios. A ello se suma la desaparición de 911 niñas, niños y adolescentes. Niñas y mujeres adolescentes fueron las principales víctimas.
El ámbito escolar tampoco está exento de la violencia, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, recibió 53 quejas por violencia escolar y emitió más de 40 medidas precautorias. Más del 80% de quejas y medidas tenían como víctimas a NNA por problemas relacionados con el bullying, ciberbullying, violencia física, emocional y sexual.
El Diagnóstico citado, advierte fallas institucionales: las autoridades escolares, en todos los niveles, desconocen protocolos para atender las problemáticas antes mencionadas. Por ende, accionan de manera tardía y desinformada, aumentando el riesgo de revictimización contra las NNA víctimas.
Tan solo en San Luis Potosí, Soledad de Graciano Sánchez y Ciudad Valles, los delitos más frecuentes contra niñeces son: el abuso sexual, la violencia familiar y las desapariciones. Y de acuerdo con las organizaciones, los principales ámbitos donde se presenta la violencia contra NNA en mayoritariamente en la familia, seguido de la escuela y la comunidad.
Violencias sobre las niñeces potosinas
Apoyare y Shakti también realizaron una encuesta en una escuela primaria, con 344 niñas y niños (59.7% del total de población de estudiantes) dio cuenta de los riesgos que enfrentan las niñeces. 91.3% depende únicamente del cuidado de sus madres. El 38.1% se quedan por las tardes, en promedio 3 horas sin vigilancia de un adulto y de ese porcentaje, el 36.9% experimentó algún accidente cuando se quedó sin vigilancia. Por otro lado, 46.5% cuida hermanos o hermanas más pequeñas.
En el ámbito familiar, la violencia es parte de la experiencia cotidiana en de la niñez: golpes (42.7%), gritos (39.6%), jalones de cabello y orejas (27.3%) y formas de control basadas en el miedo (25.9%) aparecen entre las prácticas más reportadas.
Sobre la violencia sexual es urgente prevenir porque según Apoyare y Shakti, del total de niñas y niños que respondieron a la encuesta: 25 señalaron que alguien les tocó o acarició alguna parte de su cuerpo, o alguien les obligó a hacer “cosas” con sus partes íntimas, aunque no quisieran. 56% de las víctimas fueron niños y 44% fueron niñas.
La frecuencia de esa violencia sexual vivida fue de 44% una vez, 40% varias veces y 8% seguido. Y de esas niñeces víctimas, 48% de niños y niñas vivió amenazas o silenciamiento por parte del agresor. Entre los principales agresores se documentaron a: otro niño, el padre, un hermano, un tío, un primo, un compañero de un espacio escolar, un señor desconocido, en ese orden.
Estos datos muestran que la violencia no solo ocurre en espacios lejanos o extraordinarios. Se encuentra en los entornos más próximos como la familia y la escuela.
¿Y el Estado?
Con este panorama, la pregunta inevitable es: ¿Cuál es la respuesta del Estado?
A nivel federal, REDIM documentó que el presupuesto destinado a la atención de NNA mostro una reducción de 2022 a 2026, pasó de mil 890 millones a mil 748 millones de pesos. Un contraste entre la disminución de presupuesto y la persistencia de los problemas.
En San Luis Potosí, Apoyare y Shakti concluyen que “la violencia contra niñas, niños y adolescentes en SLP es un problema estructural, sistémico y normalizado, sostenido por fallas institucionales, desigualdades sociales y una débil capacidad de respuesta del Estado”. Y los esfuerzos institucionales son insuficientes, aislados, revictimizantes y adultocéntricos.
Nos necesitamos por una vida libre de violencia para las NNA.
La exigencia de una vida libre de violencia para niñas, niños y adolescentes no puede esperar. Necesitamos construir una comunidad que desarrolle entornos protectores en lo cotidiano. Esto implica dejar de normalizar los castigos físicos, el abuso y la sexualización hacia NNA. De igual manera asumir que, en muchas ocasiones, el ámbito familiar es un riesgo para las NNA y frente a eso, seamos capaces de construir entornos protectores en lo cotidiano.
Construir una comunidad en favor de las niñeces supone escuchar activamente a las niñas y los niños (no minimizar lo que dicen y sienten). Exigir la difusión de información accesible sobre derechos de la infancia y trabajar con niñas, niños y adolescentes para que identifiquen las violencias. Reconocer a niñas y adolescencias como sujetas de derechos, no objetos de protección. Y evitar el juicio, la culpa o el descrédito hacia las víctimas y las personas adultas que les acompañan.
En paralelo, podemos sumarnos a la exigencia social de un Estado que active, difunda y aplique protocolos contra acoso, abuso y violencia. Rinda cuentas de los sistemas orientados a la atención y protección de NNA. Capacite y evalúe obligatoriamente al funcionariado en actuación con perspectivas de género y derechos de infancia. Elimine la dilación, impunidad y olvido a los casos de violencias contra NNA. Así como su presencia efectiva en espacios comunitarios para reducir riesgos como abandono escolar, trabajo infantil, uniones de hombres mayores con niñas.
En otras palabras, dimensionar que el Estado es el responsable de generar y aplicar una política para una vida libre de violencias contra NNA. Que la sociedad civil exigimos, vigilamos y proponemos. Y tener como precepto que, frente a una situación de violencia, lo primero es creer, pues un primer contacto empático y de escucha activa marca la diferencia entre denunciar o callar.
Por todas las niñeces que conviven en torno a Educiac. Por las niñas y niños en todos los territorios de San Luis Potosí y nuestro país, nos sumamos a construir una sociedad civil organizada que rompa con el ciclo de omisión y silenciamiento de la violencia que viven niñas, niños y adolescencias.
Ninguna niña o niño debe enfrentar violencia y cuando ocurra, ninguna niñez debería enfrentarla en desamparo de su comunidad.
Fuentes:
Niñas y mujeres adolescentes en México, Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM),(8 Marzo, 2026). Disponible en: https://blog.derechosinfancia.org.mx/2026/03/04/ninas-y-mujeres-adolescentes-en-mexico-8-marzo-2026/
Diagnóstico "Realidades de las Niñeces en San Luis Potosí (2020-2025)", Apoyare: creando comunidad A.C. y Shakti Atención Integral a Niñas, Niños y Adolescentes , (2025). Disponible en: https://drive.google.com/file/d/1MD7rLhJzF9DPVwoRdv-cHEj5udSBCEC3/view?usp=sharing






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