No nos vamos a cansar de luchar por algo que es nuestro derecho: activista


  • Aunque la SCJN declaró inconstitucional criminalizar a las mujeres que deciden sobre su cuerpo, en SLP la despenalización del aborto aún no es aprobada

Por: Regina Arellano


Mientras fue aprobada la despenalización del aborto en Guerrero, el proceso en el estado de San Luis Potosí sigue sin avanzar, ya que las iniciativas que se han presentado no han sido siquiera discutidas en el pleno, sino que fueron desechadas, señaló la activista feminista Arely Torres Miranda.


“En todas las veces que hemos presentado estas iniciativas por la despenalización del aborto en San Luis, es que ni siquiera quieren entrar en una discusión. De manera inmediata, a raíz de sus filias y fobias, desechan las iniciativas”, señaló.

En México, el estado de Guerrero es la novena entidad federativa en despenalizar el aborto voluntario, al igual que la Ciudad de México, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Baja California, Colima, Coahuila y Sinaloa.


En el caso de San Luis Potosí, que las mujeres decidan sobre sus cuerpos es un delito, al menos que se trate de casos de violación o que la madre corra peligro de muerte.


Si bien la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional encarcelar a las mujeres por abortar y concebir el derecho a la vida desde el momento de la concepción, hace falta la modificación las leyes en el resto de los estados.


En ese sentido, los jueces que atiendan estos casos deben seguir los criterios establecidos por la SCJN, por lo que no podrán procesar penalmente a quienes realicen o sufran de un aborto. Sin embargo, falta legislar a nivel de cada entidad federativa.


“Nosotros todavía seguimos luchando con ese amparo que interpusimos, ante ese desechamiento de estas iniciativas y ahí seguimos, todavía no tiene una resolución. Sin embargo, yo creo que habrá pronto también que seguir impulsando el tema con nuevas iniciativas”, indicó Arely.

Además, la activista señaló que el aborto tiene que ver con un tema de justicia social para las mujeres que no tienen los recursos para realizarlo y con aquellas que viven violencia sexual.


En ese sentido, recordó que México ocupa el primer lugar en violencia sexual contra las niñas, el cual es disfrazado como embarazo infantil.


“Nos sitúa en esta realidad que va mucho más allá de quienes, con un privilegio de un salario muy elevado y de unas condiciones socioculturales, económicas, educativas muy diferentes, se atreven a decidir desde un púlpito del Congreso, sin ver lo que realmente ocurre a las mujeres acá afuera”, reprochó.

Por último, resaltó que se espera que pronto la despenalización en el estado sea una realidad y vaya de la mano de un esquema de salud que garantice el acceso a estos procedimientos médicos, así como poner sobre la mesa el tema de objeción de conciencia, el cual ha quedado en un limbo jurídico.


“Nosotras no nos vamos a cansar de luchar por algo que es nuestro derecho”, finalizó.

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