Estudiante de posgrado de la UASLP presenta en Galápagos prototipo para evaluar efectos de nanomateriales en plantas

Con el propósito de contribuir al desarrollo responsable de nuevos nanomateriales, la maestra Sarahí Estrada Loredo, estudiante del Doctorado Institucional en Ingeniería y Ciencias de los Materiales de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), participó en la sexta edición de la Nanoscience Summer School at Yachay (NSSY) 2026, realizada en las islas Galápagos, Ecuador.
La estudiante obtuvo una beca para participar en este encuentro internacional, que reunió en mayo pasado a investigadores, estudiantes y especialistas para analizar temas relacionados con nanomateriales, materiales avanzados, nanodispositivos, así como teoría y modelación.
Bajo el lema “Cuando la nanotecnología conoce la naturaleza”, la edición de este año propició el intercambio científico y la reflexión sobre la relación entre el desarrollo de nuevos materiales y la conservación de los ecosistemas.
“Mi tema es la respuesta de las plantas a estos nuevos nanomateriales: cómo, a partir del diseño y pruebas previas, podríamos ver si lo que estamos diseñando afectaría en el futuro o no y qué tanto podría afectar”, explicó.
Como parte de su participación, Estrada Loredo presentó el primer prototipo de un proyecto que utiliza semillas de rábano para evaluar posibles efectos de los nanomateriales durante la germinación. En una segunda etapa se contempla analizar el desarrollo de las plantas, incluyendo aspectos relacionados con su crecimiento y capacidad de retención de agua.
La propuesta busca avanzar hacia una metodología estandarizada que permita evaluar nuevos nanomateriales mediante pruebas accesibles y de corto tiempo. “Estamos planeando seguir probándolo y, aparte, hacer pruebas incluso en invernadero y con esto hacer como una metodología estandarizada que podríamos pasar a compañeros”, señaló.
La investigación parte además de la importancia de las plantas dentro de los ecosistemas y las cadenas alimentarias, así como de su participación en procesos como el reciclaje y tratamiento del agua. La estudiante destacó que identificar oportunamente posibles afectaciones permitiría considerar estos factores antes de que nuevos materiales lleguen a una etapa de aplicación más amplia.
El encuentro también permitió establecer vínculos con investigadores de distintas áreas y reflexionar sobre los retos ambientales asociados al desarrollo tecnológico. Como parte de las actividades se realizaron ejercicios de conservación, entre ellos la limpieza de playas, experiencia que permitió observar la presencia de residuos incluso en un territorio con estrictos controles sobre el uso de plásticos desechables.
“Es lo padre de este tipo de eventos: la mayoría van con la mente abierta a decir: yo estoy intentando desde este punto hacer esto; ¿qué podrían hacer los demás?, ¿cómo podríamos unirnos?”, comentó.
Para Estrada Loredo, la investigación científica y el cuidado ambiental requieren también acciones cotidianas. “Todos debemos poner atención en las pequeñas actividades que realizamos día a día”, finalizó.









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