• La Rata

Las carencias de las Atléticas de San Luis y un despido injustificado.

Actualizado: ene 20

Mal alimentadas, sin la condición física adecuada para enfrentar a sus rivales y sin el descanso necesario para jugar una jornada, así se les exigen mejores resultados a las integrantes del equipo de futbol, Atlético de San Luis femenil.



Por: María Medrano.


El equipo de futbol Atlético de San Luis femenil, que se mantiene en el lugar número 17 de la tabla, que conforman 19 escuadras, solo ha ganado dos encuentros de 13 jugados, dos más los ha empatado y el resto los ha perdido, pero no ha quedado en el esfuerzo de las jugadoras, hay condiciones extrachacha que inciden en lo que pudiera percibirse como bajo desempeño.


El visibilizar estas deficiencias pudo haber sido la razón del cese de Saida Anyul Abud Flores, exmédico del equipo, pues cada una de sus observaciones derivaron en respuestas sexistas por parte de Jordi González López, director deportivo del equipo femenil y las subdivisiones varoniles del club.


Uno de los primeros señalamientos que realizó la doctora Anyul, al director, fue que a las jugadoras se les haya exigido resultados en su encuentro contra el equipo de Ciudad Juárez, cuando un día antes las fallas en la programación de horarios de los vuelos las obligó a mal dormir y mal comer. En ese encuentro el empate a cero fue el resultado obtenido por las atléticas.


Sin embargo una situación que le preocupó a la doctora Abud Flores, fue el regreso, pues tuvo que realizarse en autobús, luego de concluir el partido y con más de 20 horas de viaje por carretera.


“El problema principal empezó a raíz de que yo quise obtener el mismo beneficio de los regresos en avión y no por mi comodidad, ¿yo qué?, yo me podía dormir y ya, yo no jugué, a mí no se me iba a acalambrar nada (…) yo creo que parte de ser la médico de un equipo es ver más allá porque todo compete a la salud (…) yo tenía que ver todo”, señaló.


Por estas observaciones el director deportivo, le pidió a Anyul que no se metiera en decisiones administrativas como él no se metía en decisiones médicas, no obstante al final si lo hizo, al tratar de evidenciar la presunta falta de capacidad de la médico, frente a otros integrantes del club deportivo.


Tras el encuentro con Pumas en el que resultaron lesionadas tres jugadoras, González López, envió mensajes en un grupo “donde están todas las personas posibles del club, diciendo que yo no sigo el protocolo, que cómo es posible que yo haga eso, que a la siguiente que yo haga algo así me voy para la calle (…) en pocas palabras me estaba culpando a mí por lo que había pasado ese día”, reflexionó.


Lo que pudo decirle por mensaje personal, Jordi González, lo hizo a través de un grupo en donde hay otras personas del club y el cuerpo médico, Abud Flores, destaca que esta actitud no la había tenido el director técnico con ningún otro médico de la plantilla.


El equipo femenil sí es un negocio


Con base en las estadísticas de la ligafemenil.mx, la asistencia a los partidos en los que han jugado las atléticas, representa el 34.78 por ciento del total de personas ingresadas a los estadios durante las 13 jornadas que se han desarrollado; del ingreso total de 293 mil 595 espectadores, San Luis ha aportado 102 mil 128.


No obstante los beneficios de estos ingresos no son para ellas, Anyul Abud, indicó que de buena fuente sabe que las entradas por el juego entre las atléticas y el Cruz Azul (casi 18 mil aficionados y aficionadas) se empleó en boletos de avión para el equipo sub 20, que jugaría en Veracruz.


Las condiciones de desigualdad no solo permean en la forma en la que se transportan, tampoco se les permite el uso del gimnasio, aún en horas en las que el equipo varonil no lo utiliza, el comedor solo se les “presta” para las comidas previas a los juegos en casa y están sujetos a cambios ante cualquier actividad del equipo varonil.


Los entrenamientos los realizan en el Estadio Plan de San Luis, sin embargo, las condiciones lamentables en los que se encuentra la cancha ya han ocasionado lesiones a las jugadoras como Daniela Lázaro quien tras una caída en ese sitio se rompió el ligamento cruzado anterior, el posterior y los colaterales, “o sea, si hay hoyos te atoras por más buenísima que seas”, destacó.


“No solo es tener condición para tener un buen partido de fútbol, es tener buenos glúteos, tener buenos femorales para poder arrancar, para poder tener el paro”, para ello necesitan el acceso al gimnasio que solo obtuvieron tres días después del juego contra Pumas.


Salarios que no les alcanzan ni para una buena alimentación


Además del uso del gimnasio para desarrollar una corpulencia adecuada para su actividad, las jugadoras requieren de una alimentación con base en proteína que por los precarios sueldos que perciben las jugadoras, no pueden costear, algunas incluso tienen que sobrevivir con sopas instantáneas.


De acuerdo con información recabada por medios nacionales en 2017, el salario de las jugadoras de la liga MX femenil, oscilaba en aquel entonces entre los tres mil 500 y los seis mil pesos, insuficiente para pagar, en el caso de las foráneas, estudios, renta, comida, consultas médicas de especialidades y transporte.


La única cuestión en el que la doctora Saida Anyul pudo incidir, fue en la alimentación de las jugadoras que más lo necesitaban, pues a través de la gestión de Amparo Pérez Cervantes se logró que la carnicería La Blanquita otorgara a ocho jugadores de mayor necesidad, la proteína necesaria para su alimentación. Para el resto, el apoyo de tres mujeres más se hizo presente, estas personas de su bolsa compraban los productos de despensa que necesitaban las jugadoras.


Lamentó que proporcionar las óptimas condiciones a las jugadores no esté regulado por la Federación, que solo exige un equipo femenil, “lo tengas en los huesos, en obesidad” o en un estado adecuado.


Despido sin razón justificable


La razón del despido de Anyul Abud Flores, no fue su desempeño como médico, ni la necesidad del club de profesionalizar el cuerpo técnico, pues en ningún momento se le comprobó un mal trabajo.


González López, más allá de observar las fallas en la atención otorgada por la médico, cuestionó el uso de sus redes sociales, pues Abud Flores, publicaba fotos en donde hacía referencia a su actividad como médico del Atlético de San Luis Femenil.


El día de su despido, el pasado 30 de septiembre, a Anyul le habían pedido que otorgara una rueda de prensa sobre el estado médico de las jugadoras, por la tarde sin embargo cerca de las 14:30 horas recibió una llamada del doctor Emmanuel Díaz de León, jefe del cuerpo médico del club, quien le pregunta si había discutido con el profesor (Martín Cruz) Casas (Galván).


De acuerdo con lo señalado por la doctora, Díaz de León, le dijo que el profesor Casas había salido de una reunión con el director técnico del equipo con el señalamiento de una discusión con Abud Flores, “que tú en cualquier lugar que quieras puedes ganar más que aquí y que el día que saliste con un moño rojo a la cancha, que le dijiste que tu hacías lo que querías porque es tu vida y que no se metiera”.


Por esa razón, el doctor Emmanuel le indicó que Jordi González había tomado la determinación de despedirla, pues “ya estaba muy tirante la relación entre Jordi y tú”.


“Nunca fue el comentario algo pertinente a mi desempeño laboral como médico, yo creo que es más un tema de machismo, creo que el tema es que yo quise pedir las mismas condiciones para las niñas (…) creo y textualizo lo que le dije: que el genital que yo tengo es distinto al que esperan en ese club para tratarme como igual. Esa es la razón”, aseveró.


Para la exmédico del Atlético, el club debería no solo igualar los sueldos entre el equipo varonil y el feminil que les permita a las jóvenes quedarse de lleno en la escuadra, también tendría que absorber toda la parte de servicios médicos que requieren incluyendo atención ginecológica, el transporte y la alimentación.


“El día que sea profesión que una mujer sea futbolista ese día van a cambiar las cosas”, concluyó la médico.

35 vistas

Entradas Recientes

Ver todo
franja alcanta im.jpg