Aprueban las 40 horas laborales, pero sin dos días de descanso y con aplicación hasta 2030
- La Rata

- 25 feb
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Mientras al interior del recinto legislativo la LXIV Legislatura fue aprobaba por unanimidad la minuta de reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, al exterior integrantes del Frente Nacional Por las 40 horas Comisión San Luis Potosí, advirtieron que la llamada “reforma de las 40 horas” podría significar, en los hechos, nuevos márgenes para la precarización.
La reforma, enviada por la Cámara de Diputados, modifica el artículo 123 apartado A, fracciones IV y XI, de la Constitución federal. Plantea una reducción progresiva que iniciará en 2027 y concluirá hasta 2030, con el argumento de permitir a las empresas reorganizar turnos sin un impacto financiero inmediato.
El dictamen establece que por cada seis días de trabajo deberá disfrutarse al menos uno de descanso con goce íntegro de salario, y garantiza que la disminución de horas no implicará reducción salarial.
El diputado Carlos Arreola Mallol, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, sostuvo que la reforma busca equilibrar la vida laboral y personal, mejorar la salud y la convivencia familiar, y alinearse con estándares internacionales. También se fijan límites al trabajo extraordinario: no podrá exceder de 12 horas semanales, pagadas al doble; si se rebasa el tope, deberán cubrirse al triple. Además, se prohíbe el trabajo extraordinario para menores de 18 años.

Sin embargo, integrantes del Frente San Luis por las 40 horas, acusaron que la reforma no garantiza dos días de descanso obligatorios y que la reducción gradual hasta 2030 diluye su impacto inmediato.
Los inconformes calificaron la propuesta como “tramposa y traicionera” para la clase trabajadora. Aseguraron que, aunque en el discurso se reduce la jornada semanal, en la práctica se amplían las horas extra permitidas de nueve a doce por semana.
También advirtieron cambios en las definiciones de “patrón” y “jornada laboral” que, a su juicio, generan vacíos legales. “Estas modificaciones chiquitas que se hacen en esas palabras pueden dar paso a que las empresas lo tomen como pretexto para vulnerar aún más a los trabajadores", señalaron.
Otro de los puntos que cuestionaron es la implementación paulatina. “No estamos a favor de que sea gradual, a dónde nos deja a las mujeres, también afecta mucho a las infancias o a todas las personas que requieren cuidados", cuestionaron.








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